¿Reordenamiento informal o político?

El caos y disturbio eran armoniosas voces en manos de los comerciantes informales, los constantes gritos de las mejores ofertas retumbaban los oídos de quienes buscaban productos para abastecerse. Luego de un largo tiempo, estos lugares cayeron en una repentina quietud no buscada, manteniendo los lugares de alto tránsito comercial tranquilos, silenciosos y serenos.  

Duro poco esta calma, la necesidad de trabajar y sobrevivir por aquellos que viven del día a día fue grande dado que 7 de 10 trabajadores son informales, según INEI. La lucha de los informales ya no abarcaba a los conflictos con autoridades, inestabilidad laboral, falta de beneficios y los bajos salarios laborales, además, iban a tener un enemigo invisible, el Covid-19. 

Gran brecha laboral. Fuente: Hola News.


El discurso de la lucha contra la informalidad está metido como un chip en los vocabularios de candidatos, políticos y autoridades, pero pocas veces es vista desde el otro lado del río. Esto ha sido notorio durante la pandemia, donde se mostró como la economía de quienes viven del día a día se destrozó 

Necesitamos un ordenamiento, es cierto, pero también es necesario llevar un correcto manejo de la informalidad. Es necesario simplificar los trámites, sensibilizar con respecto a adquirir la formalidad y brindar incentivos para los trabajadores que deseen dar este paso, no debemos lapidar esta forma de trabajo, sobre todo, al recordar que más de 6,7 millones de peruanos se quedaron sin empleo, según cifras oficiales. 

 

 

 

 

Comentarios